La población de San Pedro de Saño hace un llamado de emergencia para evitar que el río Mantaro destruya la infraestructura de la laguna de oxidación que ahora ya está a menos de un metro del cauce, según constataron en una reciente visita.
Las autoridades de la Municipalidad Distrital, de la Junta Administradora de Servicios de Saneamiento y de la comunidad campesina pidieron la urgente intervención del Gobierno Regional de Junín y de otras instituciones para encauzar el Mantaro.
La voz de alerta fue dada desde el año 2003, cuando se presentó un perfil para la defensa y fue declarado viable; sin embargo, por los trámites burocráticos y la falta de presupuesto, hasta el momento no se ha concretado el proyecto.
El alcalde del distrito, Celso Salvador Dávila, manifestó que, recientemente, las autoridades regionales han solicitado el levantamiento de las observaciones a sus requerimientos, cuando es inminente que las aguas ingresen a la gigantesca poza de aguas servidas.
Manifestó que de producirse un colapso de esta naturaleza, miles de metros cúbicos de residuos sólidos contaminarían el Mantaro, produciéndose un daño ecológico irreversible en perjuicio de la cuenca.
Este peligro fue comunicado a la Mesa de Diálogo para la solución integral y sostenible al problema de salud ambiental y laboral en La Oroya y en la cuenca del río Mantaro, que coordina monseñor Pedro Ricardo Barreto Jimeno, quien constató la denuncia in situ.
El presidente de la Junta Administradora de Servicios de Saneamiento, Alejandro Zevallos Saturnino, informó que esta obra, única en el valle, data de 1996, construida a un costo de 240 mil nuevos soles, en una extensión de más de 3 kilómetros.
Por su parte, el presidente de la comunidad campesina, Héctor Davirán Pacheco, manifestó que la población ha gastado solamente en trámites alrededor de 25 mil nuevos soles y hoy no tienen un presupuesto para ejecutar obras de defensa.
El asesor de saneamiento, José Luis Inga Chávez, advirtió que las aguas servidas ya están discurriendo al río Mantaro y de vaciarse toda la laguna al cauce, sería un desastre ecológico, porque la poza tiene 120 metros de largo, 60 metros de ancho y 1.20 metros de profundidad.
Efectivamente, San Pedro de Saño es el único distrito en el valle que tiene una depósito de oxidación que está a punto de ser evacuado al Mantaro por la crecida debido a las lluvias de la temporada.
Por su parte, monseñor Pedro Barreto, manifestó que interpondrá sus buenos oficios al Gobierno Regional de Junín y al Ejército Peruano para superar la situación de emergencia con trabajos de encauzamiento del río Mantaro.